Ponerse en las situaciones de los demás es complejo cuando
tenemos la mente configurada de una forma en la que solamente podemos crear
suposiciones gracias a nuestros propios sesgos. Cuando una persona externa a
una comunidad o lugar intenta validar una suposición, y de por sí no sabe las
verdaderas razones del porqué está pasando lo que está pasando allá, es muy
común encontrarse con gente que responde “Ni idea de por qué lo hacen” “Otra
vez están en marchas, siempre están en paro allá en la Nacional” “Ni idea de lo
que pasa pero que fastidio que no paren de protestar”, porque el mayor sesgo
que se ha creado alrededor de la Universidad Nacional a lo largo de los años es
que siempre los estudiantes están protestando.
El mundo dentro de ese campus en Bogotá, a fin de cuentas,
sigue siendo un mundo de nicho, porque rara vez se comparte públicamente las
razones del porqué protestan, y solo se cuenta en redes sociales o en las
noticias que los estudiantes “vuelven” a protestar. Según mi experiencia, he
oído muchas veces que en la Nacional salen a manifestarse, pero nunca he sabido
del porqué, y el que sea una actividad muy frecuente dentro de esa universidad,
no debe ser por razones triviales. Para desenmascarar toda la niebla de
misticismo que rodea la Nacional, se hizo este proyecto de investigación social.
Acompañado de mi salida de campo previamente hecha, ahora con mucha más
información recopilada por medio de una encuesta hecha para estudiantes y
graduados de la Nacional, y una entrevista a un muchacho que ahora mismo está
cursando su carrera, el propósito de este proyecto es conocer el otro lado de
la moneda detrás de las razones del porqué se presentan protestas tan frecuentemente,
la percepción de los estudiantes ante las manifestaciones, y cómo lidian con
ellas día a día mientras cursan sus estudios.
Para tener una visión más amplia y no solamente la de una persona,
empezaremos con la exposición de los resultados de la encuesta hecha para
analizar la percepción que tienen tanto los estudiantes como graduados sobre
las protestas y manifestaciones que se desatan en la universidad, todo con base
a la siguiente pregunta: ¿Cuál es la percepción que tienen los estudiantes
de la Universidad Nacional respecto a las protestas y manifestaciones?
Ahora en relación con estos eventos, los cuales ya son
sumamente reiterativos, me atrevo a llamarlos un hábito dentro de la cultura de
la UNAL. Esto plantea como reflexión varios horizontes que ya empiezan a
figurar en diversas lecturas públicas. Por ejemplo, se han identificado más de
31 artículos académicos con el criterio de búsqueda "Paro Nacional"
publicados entre 2019 y 2023. Hasta lo que va del 2024, aún no se han redactado
informes académicos sobre el último paro de la Universidad Nacional. Algunos ejemplos
de estos trabajos incluyen autores como Correa Hernández (2021), Manfredi et
al. (2021), Rodríguez-Pérez et al. (2021), y Vanegas (2021). Por lo tanto, el
escenario en el cual se enfatizará será el del último movimiento estudiantil,
en el cual se establecieron unos cuantos requerimientos mínimos para el perfil
que debería cumplir quien se designe como rector. Entre estos requerimientos se
especifica la imparcialidad en torno a la conducta estudiantil presente y se
enfatiza que el nuevo rector no debe reiterar acciones similares a las de
administraciones anteriores, como la de Ismael Peña. Además, debe mostrar
respeto frente a las diferentes demandas de la comunidad estudiantil, así como
de los profesores y trabajadores que se encuentran en una asamblea permanente.
Sin embargo, un grupo pequeño de varios sectores de los
estudiantes en un aproximado de 18 personas compartió su opinión acerca de esta
manifestación entre los cuales se tuvo la oportunidad de que varios de los que
conformar el 84,4 de nuestros datos recopilados pertenecen a (Comité del Paro)
a lo cual atra vez de una encuesta validada se planteó un historial de
actividad frente a este movimiento en cual se obtuvieron que 10 estudiantes que
se desempeñaron un accionar, de la misma manera se tabulo otra vez de una
baraja de mayor peso el motivo del cual ellos presentan su inconformidad, con
un 62,6% en mayoría frente a las políticas internas de las decisiones de la
institución, frente a la organización también se destaca una nula o muy poco
organización frente a este movimiento el cual se porcentual con un 66,6% frente
a la opinión estudiantil ahora bien con respecto a la autoridad interna y su
capacidad de manejo de esta situación de destacó lo siguiente “Cada integrante
del Consejo Superior Universitario debe asumir verdaderamente la postura del
grupo al cual representa, no guiarse por sus intereses particulares o
personales. Cuando no prima el interés general, sino el particular, hay
corrupción.” A lo cual se puede mencionar una seria división por parte de los
estudiantes y la institución.
Pero se logra establecer una simpatía y una fuerte división
frente al tradicional confrontamiento de los estudiantes y la UNAL ya que al
preguntar por el apoyo al movimiento se registró un 46.2% hacia la negativa de
este accionar resultando en una mayor respuesta a diferencia del SI contando
con un 30.8% en el cual se remarca una diferencia del 15.4% con respecto al
apoyo de la misma comunidad de estudiantes. A lo cual con gran interés se los
propuso expresar una mejor solución para conocer más el porqué del sesgo, pero
solo los estudiantes enfatizaron entre tres respuestas comunes (“Mayor
transparencia y rendición de cuentas por parte de las autoridades
universitarias” “Aumento del presupuesto para la universidad,” y “Mayor
participación de los estudiantes en la toma de decisiones) a lo cual revela una
desvinculación por parte del colectivo en el cual se podría decir que el grupo
tiene una división por parte de tres subgrupos los que delegan la culpa a las
autoridades universitaria, los que se confrontan directamente al estado por la
falta de apoyo a la institución y los que enfatizan el que la comunidad
estudiantil realmente no esta tan presente con respecto a sus políticas
internas.
Sin embargo, aun con esta división se muestra cierta
iniciativa de participación frente al movimiento de lucha por sus derechos
estudiantiles con un 53.8% de esta forma también se les pidió como ellos veían
este tipo de manifestaciones a lo cual respondieron entre tipos (“Pacificas”,
“Violentas” y Abuso de la ley”) sin embargo también se expuso su postura con
conforme a esta respuesta que destaco principalmente por la sinceridad que
emplea; “Refleja mi experiencia personal. En la UNAL aprendí sobre la importancia
de superar la indiferencia y la apatía para apoyar intereses comunes y adoptar
posturas más comprometidas y solidarias con los demás. Lamentablemente, en
estas expresiones generales también hay quienes hacen uso de la violencia para
exigir o para acallar, lo cual le hace daño a la expresión legítima de la
ciudadanía.”
Ahora bien, teniendo la primera parte de la encuesta
completada, seguiremos con la entrevista a un estudiante de la universidad
Nacional. Fue el primo de mi amiga Natalia, a quien optaremos por llamar Jurei.
Antes de seguir con las preguntas de la entrevista y lo que él alcanzó a
contarme, lo introduciremos como se debe primero. Jurei es un estudiante de 19
años que está estudiando la carrera de filología alemana y ahora mismo está en
tercer semestre. Le fascina el lenguaje alemán y toda la cultura del país que
hay por detrás y aspira a algún día viajar personalmente a Europa para continuar
sus estudios allá.
Jurei
me respondió que desde marzo están en el paro por el asunto del rector. Él no
ha participado en ninguna protesta activamente, pero de todos modos simpatiza
con la causa de los estudiantes y que igualmente tienen el derecho de
protestar. Luego, me contó con mucho más detalle sobre lo que pasaba con este
paro, y me sorprendí bastante ya que desde que fui por mi salida de campo a la
Nacional ya el corte pasado, lo cual ocurrió en Marzo, aún seguían con esas
mismas protestas, y que de hecho él ni siquiera desde hace dos meses ha podido
tener clases.
“Lo
que ocurre es que antes de que Peña haya sido elegido como rector ahora, la
anterior rectora era muy odiada por la gran mayoría de estudiantes. Tomaba muy
malas decisiones y no representaba la voz ni las directivas que se debían
tener, y el problema era que Peña estaba muy ligado a ella. El candidato que estaba
a la cabeza en las elecciones era Leopoldo, mientras que Peña no era ni
siquiera el segundo, sino el cuarto más popular. Y a pesar de que por votos, Leopoldo
debió haber ganado, las directivas terminaron por elegir a Peña, y claro, eso
desató por completo la ira de los estudiantes”, relató Jurei.
2.
¿Qué opinas de los estudiantes que protestan? ¿Ya
sea los que están en el tumulto, agitando banderas, u otros que dañan propiedad
de la universidad para protestar?
Jurei
tiene diferentes opiniones al respecto, ya que hay diferentes categorías de
estudiantes que protestan: los que están marchando, los que están en la línea
del frente y los encapuchados que directamente, según él "cruzan la línea
negra" entre involucrar a gente inocente, como cuando doxearon al rector
Peña, lo que implicó saber la dirección de su residencia y por ende, dar a
conocer dónde vivía no solo él, sino también su esposa e hijos, y dañar
propiedad de la universidad, o también bloquear edificios, impidiendo las
clases. Según él, a pesar de que están frenando directamente la actividad
estudiantil tanto para los que cursan y los profesores, esto sirve también para
concientizar a los demás estudiantes de lo que está pasando en la universidad,
y que no debería ignorarse ni tomárselo tan a la ligera.
3.
¿Crees que las protestas en la Universidad son
una causa del porqué los estudiantes suelen tardar más en graduarse?
Según
Jurei, “sí, definitivamente”. Él incluso me contó que una vez que su tío le
habló sobre que cuando era estudiante, hubo un paro que duró dos años, y
dependiendo de la gravedad de las protestas, suspenderán clases
indefinidamente. Él lleva dos meses sin tener clase, y por como van las cosas
en la universidad, es difícil saber cuando se dará por finalizado el paro, él
solo espera que al menos como en teoría está terminando tercer semestre, que al
menos para cuando pasen las vacaciones, las clases vuelvan a retomarse con
normalidad.
4.
¿Las manifestaciones crees que suelen hacerle
un bien o un mal a la universidad?
En
palabras de Jurei, las manifestaciones le hacen más bien que mal. Él me dijo
que muchas de las nuevas normas y becas de acceso a las personas con
condiciones y orígenes diferentes se debe principalmente a las protestas que se
dieron en el campus años atrás, y que a pesar de que hay una fuerte tensión
entre ambas partes, estudiantes y directivos, eventualmente con las protestas
se hace un cambio permanente por el bien futuro.
Con
esta respuesta me gustaría destacar un artículo, “El impacto de las
protestas estudiantiles de 2018 en la Universidad Nacional de Colombia: un
análisis de las reformas implementadas por la administración universitaria” (2019)
por Andrés F. Gómez. En este estudio, Gómez llega la conclusión de que las
protestas llevaron a la implementación de un serie de reformas por parte de la
administración universitaria, incluyendo la reducción de las matrículas, la
creación de nuevos programas de becas y la mejora de instalaciones. Teniendo en
cuenta que Gómez ya había descubierto lo mismo que Jurei contó en la
entrevista, es evidente que a pesar de que la universidad sufre suspensiones de
clases y muchas veces daños a los edificios, las manifestaciones sirven para empezar
el cambio en las directivas por el bien de los estudiantes.
5.
¿Cuál fue tu percepción de aquella
manifestación de ese día? ¿Estás de acuerdo con la afirmación que vi en un
cartel de "En la Nacho no hay democracia?"
En
palabras de Jurei, “Sí y no”, porque las elecciones del rector según él no
están del todo firmes como una democracia en el sentido que "el que más
votos tenga gana", sino que también es un conceso sobre la opinión de los
estudiantes y directivos, e hizo una comparación a una situación similar como cuando
se hizo el "sí y no" del acuerdo de paz con las FARC. Pero la gente
toma esa decisión muy personal e importante, y además teniendo en cuenta lo que
se dijo anteriormente sobre Peña y su vínculo con la antigua rectora, no le
hizo nada de gracia a los estudiantes los resultados de las elecciones.
6.
¿Qué factores han influido en la normalización
de las protestas entre los estudiantes de la Nacho, al punto de que ya no
experimentan miedo o nerviosismo?
La
altísima frecuencia de las protestas dentro del campus. Hubo ocasiones en los
que sí sintió miedo como cuando incendiaron una estación de Transmilenio o
tiraban piedras a un edificio cerca de la salida de la 30, pero eventualmente
uno se va acostumbrando a la exposición del constante peligro de que entre la
policía o el esmad al campus, y uno va simplemente evadiendo esos lugares donde
está ocurriendo una manifestación, o ni se pasa por ahí ya que están bloqueados
los caminos.
7.
¿Cómo crees que termine esta manifestación del
rector? ¿En buenos o malos términos? ¿Crees que los estudiantes siempre le tendrán
un profundo rencor a Peña por no haber sido el elegido correcto?
Según lo
que dijo Jurei, ahora mismo es bastante complicado llegar a un veredicto final,
ya que él cree que el rencor a Peña va a seguir existiendo aún si él decide
renunciar al cargo de rector o si incluso se va de la universidad, puesto que
él representa un status Quo que los estudiantes detestan hoy en día. Su predicción
sobre esta manifestación es que, aunque dure lo que tenga que durar, Jurei es
optimista en el sentido de que las directivas puedan aprender a incluir y respetar
mucho más el voto y decisión de los estudiantes a la hora de elegir el futuro
rector, y sobre todo que será muy difícil, por no decir imposible de que Peña
llegue a renunciar, ya que en el colegio que está dentro de la Nacional, ya lo
consideran a él como el legítimo rector del campus. Tal como Jurei había dicho,
en las próximas elecciones él cree que las directivas tan a tomar consciencia
sobre lo que pasó este año con las manifestaciones por Peña y le darán mucho
más peso electoral a los votos de los estudiantes, porque de esta forma se
demostraría o por lo menos se daría un paso correcto a una democracia dentro de
la universidad.
¿Qué podemos analizar de los dos casos?
Tanto Jurei como los encuestados tienen una amplia pero
similar visión de lo que ocurre dentro de las instalaciones de la Nacional y
sus constantes manifestaciones y protestas, puesto que están de acuerdo en que
las protestas han sido en su mayoría moderadamente organizadas, ha habido una
evidente respuesta autoritaria y represiva por parte de la policía, aunque aquí
podemos encontrar la primera diferencia, ya que Jurei tiene una visión
optimista sobre que las protestas ayudan eventualmente a mejorar las directivas
e implementar reformas por el bien de los estudiantes, mientras que la mayoría
de encuestados tienen una visión pesimista y negativa, la cual describe que las
manifestaciones lo que hacen es perjudicar la imagen de la universidad.
En teoría, ambos puntos tienen la razón, porque es cierto
que, basándonos también en Gómez (2019), las manifestaciones y protestas, por muy
violentas que hayan sido, sirvieron también para crear nuevas reformas y
administraciones para ser más inclusivos con los estudiantes y tenerlos cada
vez más en cuenta. A pesar de esto, los cambios se han dado muy lentamente, y
es verdad que la afectación a la universidad ha sido de tal magnitud que ha
creado sesgos por todo el país debidamente a las mismas manifestaciones. Por lo
que se puede decir que gracias a las protestas sí ha habido cambios, pero han
traído consigo muchos daños a la imagen de la Nacional ante ojos externos.
Por otro lado, tanto Jurei como la mayoría de encuestados
piensan que las manifestaciones de la Nacional son marchas pacíficas. Aunque
Jurei tampoco niega que ha habido protestas y acciones por parte de los
estudiantes subidas de tono y que se categorizan ya manifestaciones violentas,
y de hecho después de las marchas pacíficas, los abusos de la ley son la
segunda opción más votada junto con las acciones violentas.
Para concluir finalmente esta investigación, podemos decir que
la visión que nos ha proporcionado Jurei como estudiante de la Universidad
Nacional ha sido bastante enriquecedora en el sentido de que me ha abierto la
mente y los ojos sobre muchos aspectos del campus que desconocía por completo,
como por ejemplo todo el contexto que había detrás de las fatídicas elecciones
del rector o que incluso seguían en paro por esa misma protesta. Es difícil para
las personas externas de la Nacional eliminar el sesgo automático que hemos
tenido siempre, sobre que desconocemos las razones de las manifestaciones o no
los tomamos en serio, pero al igual que los estudiantes de otras universidades,
ellos dentro de la Nacional también lo son, tienen una voz y la pronuncian por
medio de esas manifestaciones para expresar su inconformidad con las directivas,
violaciones de sus derechos y siempre tienen la mirada tensa con la
administración del campus para ver si están haciendo un buen trabajo. Nosotros
como agentes externos tenemos el deber de ver con ojos más objetivos lo que
está pasando y no caer en los perjuicios de los estudiantes de la Nacional, porque
estaríamos haciendo lo mismo que hacen las personas del Status Quo que se
desaprueba: ignorarlos y sesgarlos. Ellos están haciendo un cambio por ellos
mismos, pero el resto del país también debe empezar con el cambio viéndolos
como por lo que son: estudiantes que luchan por un bienestar mayor.
BIBLIOGRAFÍA:
Sánchez
Gómez, A. F. (2019). El impacto de las protestas estudiantiles de 2018 en la
Universidad Nacional de Colombia: Un análisis de las reformas implementadas por
la administración universitaria. Tesis de maestría, Universidad Nacional de
Colombia.
Melo Reátiga,D.E. (2021)1 Investigación bibliográfica sobre el movimiento nacional, denominado Paro Nacional (2021) y sus antecedentes inmediatos sobre anteriores Paros nacionales de 2018 y 2019 : (Enfoque y delimitación de análisis a grupos juveniles en participación y creación de movimientos masivos en la protesta social en Colombia.)Universidad Nacional de Colombia. Facultad de Derecho y Ciencias Políticas. Observatorio de Juventud. Bogotá, Colombia.