domingo, 25 de febrero de 2024

Semana 5


A diferencia de la mayoría de las clases que he asistido, llegando 20 minutos antes de las 7:00am, ese día llegué exactamente al salón del Adportas a las 6:55am, y al menos agradecí que encontré mi puesto habitual libre y pude sentarme cómodamente para tener toda la visión del salón para mí, lo cual es con lo que me siento más cómoda. No pasó mucho tiempo hasta que la mayoría de los estudiantes llegaron al unísono y dimos comienzo a la clase del día.

Iniciamos de una vez con el tal mencionado control de lectura, el cual trataba de evaluar todos los conocimientos que dictaban las diferentes lecturas que nos había mandado a leer el profesor. A pesar de que yo si leí la mayoría, me sentí nerviosa ya que mi memoria para lecturas académicas es de por sí muy mala y casi ya no recordaba nada de lo que leí. Además, el control de lectura se hizo en parejas, y para mi mala suerte, quedé sola, pero igualmente mis amigos Jota y Christian estuvieron dispuestos a ayudarme un poco. Pero de todos modos, hacerlo sola trajo sus desventajas en muchas preguntas, y ya que el quizizz era muy largo, de 25 preguntas si no recuerdo mal, cuando me salía una pregunta de tipo redención, mi mala memoria volvía a hacerme una mala jugada y de igual forma terminaba respondiéndola mal. Preguntándoles a ellos con ayudarme en un par de preguntas y culpándome a mí misma por haber respondido demasiado rápido en una pregunta demasiado fácil, pero por no leer bien terminé respondiendo mal, saqué un 64% como resultado. Sé que recibiré una calificación muy regular por esto, y la verdad me sentí y siento mal por ello, solo espero remontar con las siguientes notas ese posible 3.0 que recibiré por el control.

Ya terminado el control de lectura, hicimos una pequeña retroalimentación de lo que fue la actividad que teníamos que responder en medio de la bitácora, la cual constaba de responder seis preguntas sobre la película de Avatar relacionadas en su totalidad con el tema de la semana pasada, la etnografía.  Según lo que vimos en las exposiciones, la etnografía es un método de investigación cualitativo en el que se enfoca en el estudio de una comunidad social específica, por medio de un acercamiento directo por parte del investigador. Se estudia la cultura, sus costumbres, sus formas de vida y cómo se relacionan unos con otros. En la película se hace un continuo uso de este método investigativo, para, en su defecto, estudiar y tener un acercamiento mucho más íntimo sobre los nativos del planeta Pandora, los Na’vi. El protagonista, Jake Sully, debe hacerse pasar como un Na’vi por medio de su avatar para poder acercarse a ellos y estudiarlos con el máximo detenimiento, pero a medida que va pasando el tiempo, Jake se siente más cercano e identificado con ellos que con los propios humanos.

El profesor nos presentó una diapositiva con algunos personajes, y nos explicó cómo estos servían de representación de todos los aspectos de una sociedad: Los militares, las empresas, la ciencia, la humanidad, la sociología y la religión. A pesar de que nos tomamos el tiempo de explorar con detenimiento cada pregunta que teníamos en el ejercicio, hicimos un mayor énfasis en el aspecto del etnocentrismo, lo cual consta de menospreciar las demás culturas ajenas y sobreponer la suya como la dominante. Tal como se demuestra en la película, que los humanos y sobre todo el coronel y los militares tachaban a los Na’vi como “simios azules”, sin reconocerlos como seres vivos tan racionales y capacitados como los propios humanos. Uno de los aspectos más importantes dentro de las actitudes que debe tener el investigador a la hora de hacer una etnografía es no caer en el etnocentrismo y no sesgar a las culturas ajenas. Como demostración de ello, el profesor nos fue contando sobre algunos diarios de campo previos que se hicieron para esa misma clase.

Aquella que leímos en su totalidad y que representó bien un caso de etnocentrismo fue el diario de campo de una estudiante, quien hizo su investigación con un compañero a una “piscina” en el centro de Bogotá. Documentaron toda la descripción del lugar, el cual abundaba en mujeres prostitutas con todo tipo de estilos de ropa, maquillaje, y de cuerpos, y en el lugar en el que se metieron, lograron contactar con una chica de 21 años, la cual su pseudónimo fue Camila. Su fuerte historia realmente me llegó al corazón, el cómo una mujer de casi mi misma edad trabajaba para vender su cuerpo a diario a cambio de dinero para poder sacar tanto sus hijos como su familia adelante, realmente el tener una vida así requiere de mucha fuerza mental para no rendirse, y tener una visión completamente diferente a la habitual. Camila fue muy querida con ellos al contarles su historia y hablar con ellos para avanzar en la etnografía, y todo parecía salir bien, ya que las últimas líneas del diario afirmaban que irían a visitarla y escribirle cuando pudieran, pero lo que realmente me chocó fue que el profe nos dijo después que tras la etnografía, los dos muchachos nunca cumplieron su promesa de escribirle y volverla a ver, ya que según ellos “era una prostituta”, y tenían razón para verla otra vez, sesgándola y cayendo en la más grande hipocresía.

Ya con todo esto en cuenta para hacernos un llamado sobre tener la humildad por encima de todo a la hora de hacer nuestra etnografía, pasamos a las exposiciones de la semana. La primera, hecha por Juliana Ávila y Lorena Martínez, trató sobre la fenomenología.

La fenomenología lo podría describir como un tipo de investigación cualitativa que busca comprender las experiencias de las personas de un solo suceso, pero desde diferentes puntos de vista, permitiéndole al investigador hacer una observación inmersiva con los participantes del fenómeno, para así descubrir sus experiencias y entender el porqué interpretan la vida del modo que lo hacen. Y dentro de los aspectos más relevantes y desafiantes a destacar, podría poner primero que es un enfoque investigativo en el cual se centra en la subjetividad de los participantes que serán investigados, por lo que se obtendrán decenas de resultados distintos de cada persona, ya que cada uno tiene un distinto punto de vista del fenómeno, aunque no están exentos de algunas cosas en común.

Sin embargo, este punto también es uno que pone en desventaja la fenomenología. Ya que prioriza la subjetividad y las experiencias humanas de cada participante, requiere de mucho tiempo documentar cada punto de vista, analizarlo, y sacar resultados contundentes. El investigador debe de tener mucha paciencia y dedicación al trabajo para poder llevarlo a cabo y terminarlo, aunque esto depende de muchos factores, aunque por defecto se prefiere recopilar la mayor cantidad de experiencias y entrevistas para tener una visión más amplia del fenómeno y cómo este afectó a todos los involucrados.

Otro aspecto a destacar sobre la fenomenología es la intersubjetividad que conlleva. Según Zahavi (2003), la fenomenología también se preocupa por cómo la experiencia se relaciona con los otros y con el mundo que comparten. Esto implica investigar cómo la experiencia subjetiva se entrelaza con la experiencia de los demás y cómo se construye el mundo en el que viven juntos. Esto presenta un desafío para el investigador sobre la metodología que debe realizar para comprender y establecer la brecha que separa las experiencias individuales de las experiencias colectivas.

La fenomenología puede ayudar a comprender cómo las personas experimentan el proceso de migración, la adaptación cultural y la construcción de identidades dentro de sus nuevos entornos ajenos a su país de origen. En su libro "Phenomenology of the Alien: Basic Concepts" (2011), Waldenfels utiliza el método fenomenológico para explorar las experiencias de los migrantes y su sentido de pertenencia en contextos culturales diversos.

A su vez, podemos abarcar otra situación como es en la que las personas experimentan la violencia, el trauma y la recuperación. Autores como Judith Herman, en su libro "Trauma and Recovery: The Aftermath of Violence - From Domestic Abuse to Political Terror" (1992), utilizan enfoques fenomenológicos para analizar las experiencias de supervivientes de trauma y los procesos de sanación psicológica. Y también en contextos nacionales, el informe que sacó el Centro de Memoria Histórico sobre todo lo que pasó en el conflicto armado colombiano, las decenas de entrevistas que se hicieron a las víctimas, sus experiencias contadas, está todo documentado en aquel informe, proporcionándonos a nosotros un enfoque mucho más humano, y nos permite comprender lo que esas personas vivieron a causa de la violencia.

Ahora bien, dejando la fenomenología de lado, hablemos de la teoría fundamentada. Se trata de un método igualmente cualitativo que busca desarrollar teorías a partir de los datos que se recopilan durante el proceso de una investigación. A diferencia de la fenomenología vista anteriormente, la cual en términos de metodología se enfoca en estudiar y comprender las experiencias subjetivas de los individuos y analizarlas con teorías ya existentes, el método de la teoría fundamentada es que se basa en el proceso de análisis inductivo de los datos para identificar patrones, temas y relaciones, los cuales se utilizan para generar teorías nuevas que se fundamentan específicamente en los datos recopilados.

A su vez, los objetivos de investigación entre ambos métodos son completamente diferentes, ya que la fenomenología busca capturar la riqueza y la complejidad de la experiencia vivida, así como en revelar los significados y las perspectivas de los participantes; mientras que en la teoría fundamentada busca generar teorías que estén fundamentadas (valga la redundancia) en los datos empíricos recopilados durante la investigación, lo que implica identificar patrones y relaciones significativas en los datos.

Con todo esto no se busca menospreciar un método sobre otro, cada uno tiene unos enfoques y objetivos claros y logran ser aplicados muy bien en contextos que se necesiten, y de igual forma, la teoría fundamentada permite generar nuevos conceptos de forma natural respecto a lo que recién se ha observado, y proporciona a los investigadores una comprensión más profunda sobre los fenómenos estudiados. De alguna forma, estos dos métodos de investigación podrían ser una buena combinación entre ambos para crear una teoría sólida sobre un acontecimiento, y a la vez teniendo muy en cuenta las experiencias vividas de las personas como fundamento principal.

La flexibilidad que tiene la teoría fundamentada con respecto al estudio es bastante evidente, ya que mientras más resultados se obtengan, esa teoría puede evolucionar y cambiar con cada nueva versión que emerja de ésta, permitiendo que los hechos empíricos le den más solidez hasta tener todo el campo de estudio dominado.

Para terminar con esta bitácora, me gustaría compartir una experiencia similar a una fenomenología que tuve el año pasado. Se trataba de un trabajo caritativo en el que debíamos prestarle un servicio o donación a una persona, y yo me fui a Tocancipá a un pequeño jardín de niños para donar juguetes y libros infantiles. Lo que principalmente debía ser algo profesional y sin involucrarme tanto de manera emocional, terminó siendo una experiencia completamente…diferente a lo que estoy acostumbrada, ya que, empezando por ahí, yo jamás me había dado la tarea de ir personalmente a donar algo, y después de conseguir el contacto de la encargada del jardín de niños, me dispuse a ir después de clases.

El jardín de niños se llamaba “Magic Kingdom Little Brains”, y en cuanto llegué, la encargada fue la única que me recibió, y no solamente le doné los libros y juguetes, sino que me quedé un buen tiempo para echarle un vistazo al jardín y a la vez, para escuchar su historia. Era un lugar pequeño, pero realmente pude ver la dedicación de ella en hacer lo mejor que puede, y se puso muy feliz cuando le doné los libros y juguetes, como si le haya dado esperanzas de seguir adelante con el jardín, ya que se habían visto obligados a trasladarse a Tocancipá por cuestiones de plata. De todos modos, ella me contaba que el jardín todos los días estaba lleno de niños de entre dos a cinco años, y todo estaba muy bien organizado como para tener más de una docena.

Después de la donación, me sentí muy bien conmigo misma, sentí una clase de realización que jamás había sentido, pero fue realmente hermoso, el saber que ayudé a un pequeño centro preescolar para que crezca y prospere, y en cierto sentido, logré comprenderla sobre cómo puede ser la vida liderando un jardín para niños, algo que no es siempre fácil, pero si siempre estás dispuesto a que alguien te ayude, o si siempre estás dispuesto a ayudar a otro, te encontrarás con una conexión difícil de explicar, pero que cada vez que pienses en esa experiencia, te sacará una sonrisa al saber que le hiciste el día a otro que lo necesitaba. 

sábado, 17 de febrero de 2024

Bitácora semana 4

 

Recuerdo haber entrado al salón un poco más tarde que de costumbre, y me sentía un poco nerviosa, ya que ese día me correspondía una exposición sobre la etnografía virtual y netnografía. Antes de bajarme del carro, decidí repasar un poco lo que iba a decir con una libreta en la cual había anotado unas palabras clave y que así me ayudase a no olvidarme de las cosas. En cuanto entré al salón, éste ya estaba un poco más lleno, y encima mi asiento preferido ya había sido ocupado, por lo que, ignorando mi inconformidad, fui a sentarme al lado de mi compañera de exposición, quedando de espaldas al profesor y al tablero. Después de hablar un poco con ella, volví a repasar un par de veces más en voz baja con la libreta en mano, y cuando ya pasó el tiempo de espera, el profesor inició la clase.

 Como de costumbre, empezamos leyendo dos bitácoras de otros estudiantes, y la primera en ofrecerse a ser leída fue Maria Luciana. En medio de la lectura, se destacó la frase "las redes sociales no son para empleados, sino que son para personas naturales" de una bitácora de una chica de otra clase y que sin duda aportó bastante al análisis que Luciana presentaba sobre este mismo tema.

 La mesa del centro izquierdo fue la primera en empezar la lectura, y tal como la clase anterior, lo sentí mucho más dinámico, yendo entre diferentes mesas para leer entre todos. Mi amigo Anthony tomó la palabra luego de que le fue pasado el Popcorn, y luego se lo pasó a Christian, quien continuó la lectura. No recuerdo bien si seguí yo después de él o Jota, pero el punto es que terminé de leer un párrafo pequeño y se lo pasé a Natalia, hasta que finalmente terminamos. A pesar de lo muy bien detallada y narrada que estuvo, nadie podía negar que contuvo un par de errores ortográficos que todos notamos, pero supongo que eso se podrá mejorar con el tiempo. Para la segunda bitácora, me sorprendí de que nadie hoy quiso “lanzarse al agua” como diría el profe para que se le leyera la bitácora, literalmente podría decir que estuvimos minutos enteros decidiendo quién se ofrecía para ser leído, y la verdad yo me iba de un lado a otro en mi mente, decidiendo si levantar la mano o no. Pensaba “¿será que estaría mi bitácora al mismo nivel que los demás?” “No…recuerdo que solo escribí cosas literales, de seguro todos pensarán que es una bitácora aburrida” “algún día levantaré la mano pero puede no ser hoy”, me decía a mí misma, hasta que, en medio de mi indecisión, el profe finalmente se optó por mencionar a Mateo para que su bitácora sea leída.

 Ahora empezamos con una chica de la mesa superior de la izquierda y pasamos a Natalia de la mesa superior derecha. Esta vez no fue necesario que yo leyera, ya que la lectura terminó en aquella mesa y no pasó de ahí. La bitácora estuvo bien escrita, pero me sorprendió lo corta que estuvo a comparación de las muchas otras que habíamos leído. No lo digo como si fuese algo malo, simplemente es una observación que cabe resaltar.

 Ya habíamos estado leyendo las bitácoras por 30 minutos, pero de todos modos en esta última lectura el profesor resaltó una muy buena frase que Mateo agregó en su propia bitácora, la cual rezaba “camino pavimentado”. El profe nos ordenó entrar al Google académico para buscar esa misma frase, y encontramos otra un poco parecida: “a hombros de gigantes”, la cual le fue atribuida a Isaac Newton. Estas dos frases básicamente se traducen a que uno debe basarse en lo que ya está basado para tener una buena documentación sobre lo que está investigando.

 Antes de continuar, nos recordó una vez más sobre las lecturas que nos dejó en Teams pare que leyéramos, y de paso nos hizo un control de lectura en Educaplay a modo de prueba antes del verdadero. Me alivié al saber que se podía hacer en parejas, y ya que tenía a Christian a mi lado, lo hicimos juntos y Jota se nos unió en la mayoría de las preguntas también.

 Christian y yo sacamos 80% de puntaje en el control de lectura, y aunque eso logró matar un poco los nervios que tenía, después del control pasamos a lo que verdaderamente me tenía tensa toda la clase: las exposiciones. Por suerte, mi equipo y yo éramos el segundo grupo de la clase, por lo que dejamos que el primer equipo pasara al frente y expusiera sobre la etnografía tradicional. Honestamente me sorprendió la capacidad de habla de una de las chicas del grupo, ya que ella decía y decía cosas sin vacilar, como si hubiera sabido de aquel tema toda su vida y exponía sin esfuerzo. Pasaron como 20 minutos ahí hablando de diferentes aspectos de la etnografía tradicional, sus características, lo que un investigador debe tener para hacer un trabajo de campo, y la verdad no recuerdo muy bien si lo dijo entremedio de la exposición o después, pero la cuestión es que el profesor terminó sacando a flote un tema de extrema importancia para nuestros propios trabajos de campo: el yolocaust.

Es un término en el cual hace referencia a la burla de un tema en particular el cual trata sobre tragedias pasadas, y nos mostraban fotos como la gente posando ridículamente y haciendo chistes en lugares donde ocurrieron verdaderas desgracias, como los campos de concentración alemanes, o un caso que realmente me dejó sorprendida, que dos chicas en una etnografía que fueron a realizar en Armero, posaron felices para una foto como si se tratase de un viaje a un parque natural; y nos pidió a nosotros que por favor, a donde sea que vayamos, que tomemos fotos e interactuemos con el máximo respeto posible. Después de aquella aclaración y que la exposición terminara, pasamos con el juego del grupo, el cual se trató de un kahoot.

Los kahoot siempre me han gustado, me parecieron una dinámica divertida de hacer quizzes, aunque no sé por qué, siempre tengo la mala suerte de que cuando estoy en podio, respondo mal una pregunta y me voy a los últimos puestos, pero a pesar de que esa vez no fue tan brusca, quedé en cuarto lugar, lo cual no estuvo nada mal, ya que al menos logré llevarme una dona como premio. Y me sentí mucho más tranquila al ver que las últimas donas que quedaban eran de arequipe, y justo por casualidad, una de mis donas favoritas es la de arequipe, por lo que la disfruté bastante. Y ya después de aquel juego….seguimos nosotros.

 Desde pequeña siempre odié las exposiciones, ya sea porque siempre debía pasar al frente ante todos los demás estudiantes, porque en el fondo me da pánico escénico, o por el simple hecho de que no sé improvisar ni puedo hablar tan fluidamente frente a tantas personas, por lo que se me olvida lo que voy a decir y me quedo en silencio ante la atenta mirada de todos, y por eso me veo en la fuerte y obligatoria necesidad de aprenderme de memoria todo lo que voy a decir, incluso el cómo presentarme. Por eso mismo necesito tiempo para documentarme, preparar un guion y aprendérmelo al 100%, y como mis tiempos de presentación varían demasiado, unas veces puedo hablar por cinco o hasta 10 minutos, por lo que debo tener todo muy bien organizado en mi cabeza y ensayar una y otra vez.

También, nunca fui de tener un timbre de voz alto, por lo que para que ser oída, tengo que hablar como cinco veces más fuerte que de costumbre, y eso me reseca demasiado la garganta. Tampoco me doy tiempo de tomar aire entre cada cosa que digo, siempre voy muy de corrido, por lo que cuando me veo en la necesidad de tomar aire para seguir hablando, son segundos que se pierden y a la vez se sienten muy incómodos seguramente, no solo para mí, sino para el resto que me está viendo. Tampoco no sobra decir que me pongo demasiado nerviosa y empiezo a hablar tembloroso la mayoría de las veces, a tal punto que mi dislalia sale a la luz y tengo que corregirme varias veces por palabras que no digo correctamente. En resumen, odio exponer, pero no puedo negar que tengo que hacerlo cuando me corresponde, pero no me produce absolutamente nada gratificante.

 De todos modos, intenté hacer la parte introductoria de la exposición lo mejor posible, dando la explicación de lo que era la etnografía virtual (nuestro tema) y acompañar el concepto de un ejemplo que lo retratara bien. Yo, acordándome de mi clase de Teorías de la Comunicación III y el documental que nos hicieron ver en ese entonces “The Great Hack”, decidí aplicar el caso de las elecciones de 2016 en Estados Unidos y Cambridge Analytica. A pesar de que logré explicarlo, sentí que a medida que yo hablaba, iba matando mi coherencia y lo que decía tenía menos sentido. Luego de haber hablado, pasó mi compañero Christian a explicar. Y…dios, jamás había visto tan poca preparación para una exposición. Con todo lo que decía y las veces que seguía revisando el Ipad a pesar de que tenía las diapositivas frente a él, me dejó claro que no preparó casi o nada para esta exposición, y realmente me estaba muriendo de vergüenza.

 Mi compañera Jota tampoco mejoró mucho las cosas en mi opinión. Explicó bastante bien los casos de estudio que ella propuso como lo fueron el de Ted Bundy y el de Cameron, incluso yo quise aportar hablando de otro, pero apenas abrí la boca, me arrepentí al instante. De todos modos gracias a esos temas es que la conversación entre nosotros, los demás chicos y el profe se avivó y eso me alivió un poco, pero rápidamente volvimos rematar con nuestro juego. Le confié el juego a Jota, y creí que haríamos algo un poco más dinámico, para que todos participen, pero en vez de eso, aparte de que las instrucciones eran confusas, el juego era mucho más aburrido y duradero, a tal punto que el profe nos dijo más de una vez que nos estábamos tardando demasiado.

Realmente en ese momento me quería desaparecer, como dice el clásico refrán, “que la tierra me trague”, porque no pude haberme sentido más mediocre con la exposición. Al final repartimos los rollos de canela y por fin nos sentamos, pero no pude evitar sentir que no dimos más que pena ajena. No salí muy satisfecha de la clase, y solo espero que la siguiente sea mejor.

viernes, 9 de febrero de 2024

Bitácora semana 3

 Empezando la tercera semana del semestre, entré al salón a las 6:40am, al parecer el cambio de aula que hicieron del edificio G a Adportas será definitivo, y la verdad me alegro por ello, ya que tengo una fuerte preferencia por los salones de este edificio. Esperé pacientemente como media hora para que los demás compañeros llegaran junto con el profesor, hasta que finalmente empezamos la clase. Tal como la semana pasada, volvimos a comenzar con lo que el profe bautizó como “rituales de bitácoras”, y que no solamente serían unas tareas, sino una clase de rutina semanal para nosotros. Empezamos a leer dos, las de Juanita y Juliana, ya que ellas se ofrecieron a que leyéramos las suyas. Recurrimos al ejercicio de pasarse la lectura cuando el estudiante lo crea necesario, diciendo la palabra “Popcorn” antes de decir el nombre. Empezamos de nuevo con las chicas de la mesa de la esquina superior derecha. La primera bitácora se posiciona a un nivel inferencial, es decir en el segundo nivel de la escalera que hizo el profe la primera clase si no recuerdo mal.

El profe hizo una pausa a la lectura para proponernos un ejercicio en el cual abrimos YouTube y vemos el perfil de nuestro compañero de al lado para observar el algoritmo del otro. Él nos explicaba que los algoritmos nos describen, nos muestran únicamente lo que nosotros queremos ver, analiza nuestros gustos y disgustos. Nos convertimos en aquello a lo que le ponemos atención. Luego, entramos en un pequeño tema relacionado con la lectura de las bitácoras, existen dos tipos de comunicación: discursiva y narrativa, la primera enfocándose en un ámbito más objetivo y experimental, y la narrativa, que se usa para relatar una historia. Leí un párrafo de la segunda bitácora, la de Juliana, que me parece muy detallado, muy bien escrita, no solo contenía sus puntos de vista y con un enorme análisis alrededor de los temas de la clase pasada. A medida que leía después de que Jota me pasó el Popcorn, me sorprendía, pero a la vez pensaba sobre lo ridícula que había sido mi bitácora, a comparación de las otras dos que leímos. Después de leer un largo párrafo, le pasé el Popcorn a Anthony, un amigo mío que estaba en la mesa contraria a la mía. Esta vez pude ver que más de 10 compañeros leyeron la bitácora, lo cual lo sentí mucho más dinámico y participativo que la vez pasada. Estas bitácoras describieron muchas más cosas de la clase de las cuales yo no recordaba, y justo anoche jugué la primera parte de una actualización de mi juego favorito, en el cual un personaje decía que tendía a olvidar todo, por lo que recurre a las emociones para recordar más que la información, no pude sentirme más identificada, y mientras leíamos la bitácora de Juanita, no pude evitar pensar en esto. Tal vez no genero suficientes emociones durante la clase y por eso me cuesta recordar si no lo anoto en mi OneNote.

Al terminar de leer me sentí insuficiente una vez más, porque a pesar de haberme esforzado, de nuevo me sentí rebajada, pero supongo que le daré el punto al profe sobre lo que Frank Shamrock decía sobre el aprendizaje de enfrentarse a alguien mejor que uno, a alguien igual que uno, y enseñarle a alguien inferior que nosotros.

También nos impartió la lección de que no siempre debemos buscar más cosas nuevas, sino quedarse con lo que uno ya tiene y explotarlo hasta alcanzar su máximo potencial.

Cuando finalmente terminamos de leer las bitácoras, entramos en tema de la clase. Dentro de investigación social existen dos enfoques principales: cuantitativo y cualitativo. El enfoque cuantitativo se basa en el estudio a través de las operaciones, los números y estadísticas mediante experimentos, y utiliza datos de forma medible. En cambio, el enfoque cualitativo estudia mediante relatos, experiencias, palabras, lo que no es medible. Después de esta breve explicación, nos hacemos en pareja o equipos de tres para hacer una pequeña presentación en lo que queda de la clase, en la cual debíamos poner diez diferencias entre cada enfoque, acompañados de una imagen que lo representase o en su defecto, un ejemplo visible. Me tomé esta actividad como un reto y decidí pensar más allá que poner simples imágenes que hicieran alusión a los enfoques, y me dediqué en buscar ejemplos específicos de cada diferencia que encontraba. Tome como ejemplos los casos del informe que realizó el Centro de Memoria Histórico en conmemoración a todas las víctimas que sufrieron en el conflicto armado colombiano. Dentro del informe se utilizaron los dos enfoques, el cualitativo en retratar las entrevistas e historias de los afectados, y el cuantitativo en dedicarse a enseñar las estadísticas específicas de cada zona afectada. También utilicé el caso de la que trata la película más reciente, “La sociedad de la nieve”, en donde puse una imagen de uno de los sobrevivientes al accidente en medio de una entrevista, destacando el enfoque cualitativo, y por otro lado, decidí poner una imagen de un análisis estadístico y numérico sobre las causas principales de los accidentes aéreos durante los últimos años, enfocado así en un informe objetivo de los hechos, sin concentrarse particularmente en los puntos de vista de las víctimas.

Mientras trabajábamos, el profesor nos presentó al monitor de la clase: Nicolás. Él fue un estudiante suyo, quien realizó una crónica de 87 páginas en un trabajo de campo. Nos deseó suerte en esta asignatura y que si tuviéramos cualquier duda, también podíamos acudir a él como un auxiliar. Después de terminar las diapositivas, seguimos a la segunda fase de la actividad, en la que cada grupo debía escribir una diferencia de entre lo cualitativo y cuantitativo de las que habían descubierto en el tablero sin que se llegasen a repetir entre ellas. La que más destacó el profesor fue la de experiencias dentro de lo cualitativo, y los experimentos como base principal dentro del enfoque cuantitativo.

Como actividad final, el profe nos mostró un video sobre el comportamiento de la presión social ante el timbre de una sala de espera y las reacciones de las personas. En esos minutos, nos enseñan en el video sobre cómo el aprendizaje social es retratado en la cotidianidad. El video trata de un experimento, por lo que fue un tipo de investigación cuantitativo, a pesar de que trataba principalmente del comportamiento y reacción de las personas ante el patrón de tener que levantarse de su asiento cada vez que el timbre de la sala de espera sonaba.

Por último, a través de la conferencia que nos daba una introducción a la investigación cualitativo, caben resaltar 5 puntos importantes sobre este enfoque en particular: la investigación cualitativa, más que explicar y analizar un hecho, busca comprender. Eumelia hace bastante énfasis en esa palabra, citando que busca comprender la vida, los modos de vida de las personas, cómo se comportan, cómo interactúan socialmente entre ellos, y sobre todo cómo encuentran el significado de su propia vida. Siguiendo así, ella describe lo cualitativo como “la lógica de la lógica”, un intercambio cultural, una reciprocidad en la búsqueda del reconocimiento del otro. Algo que me llamó la atención sobre lo que dice, es que la investigación cualitativa busca rescatar la heterogeneidad de la sociedad, no busca una verdad absoluta que homogeneice a cada individuo que piensa diferente y vive diferente; sino que busca indagar en las verdades particulares de cada persona, por lo que menciona la búsqueda de esa verdad relativa que puede existir.

La investigación cualitativa tiene sus orígenes en las tres disciplinas que menciona Eumelia: la antropología, sociología y etnografía. Con el tiempo, estas tres ramas se han dedicado a investigar desde este tipo de enfoque, e incluso en materias donde se usa un enfoque cuantitativo, como las ciencias naturales exactas, o las ingenierías, que tienen los experimentos, las estadísticas y los números exactos muy presentes, surgen preguntas e incógnitas sobre la relación del hombre con la naturaleza, la máquina y la productividad. También se sugiere que dentro del campo administrativo, la investigación cualitativa está muy presente mediante estudios de las organizaciones y empresas, las relaciones sociales, los ambientes laborales, etc.

La conferencia realmente me pareció de lo más interesante, ya que Eumelia plantea sus proposiciones de una forma muy enganchante para el espectador, tratando temas sobre cada diferente aspecto dentro de la investigación cualitativa y todo lo que conlleva el hacerla de una manera correcta, “humana” en cierto sentido, ya que ella también comenta que los implicados dentro de esa investigación esperan poder ser vistos, escuchados, esperan a resolver preguntas, problemas, a generar conciencia dentro de una sociedad mucho más grande que ellos, y el investigador debe mostrarse empático con ellos, dispuesto a escucharlos, comprenderlos, a entablar conversación aún después de haber acabado las entrevistas, a mostrar aquel lado humano que este enfoque investigativo requiere en su totalidad.

sábado, 3 de febrero de 2024

Bitácora semana 2


Bitácora 2

Siendo 30 de enero de 2024 y la segunda semana del nuevo quinto semestre de la carrera de audiovisual, entré a la universidad con un nuevo panorama en mente. A pesar de haber sufrido la primera semana sin mi mejor amiga a mi lado, tuve tiempo para aclarar mi mente y recapacitar para iniciar de nuevo con el pie derecho, en este caso me gusta decirle izquierdo, porque soy zurda. Al caminar por el edificio K e ir hacia el G, donde originalmente la primera clase se llevó a cabo, decidí revisar el SigaAcadémico para confirmar el salón, y me di cuenta que la clase había cambiado de lugar, esta vez en el salón 420 del edificio Adportas. Me alivió saber que ahora tendríamos la clase ahí, por lo que me dirigí sin problemas al salón, y entré aproximadamente a las 6:40am.

 

El salón estaba vacío a excepción del profesor y otra compañera, por lo que me senté a esperar a que los demás chicos llegaran, y me tomé la tarea de avisarle a mi amiga que la clase había cambiado de salón para que no cometiera el error de ir al edificio G y perderse la clase. A medida que avanzaba el tiempo, el salón se iba llenando, y a la vez llegaron dos nuevos estudiantes a la clase que no habían asistido la semana pasada. Cuando ya hubo suficientes estudiantes, el profesor comenzó a llamar a lista, y cuando llamó el nombre de mi amiga que no asistiría al semestre, me levanté y le expliqué personalmente por qué no estaría en ninguna clase. Después de ello, proseguimos a hacer la lectura de dos bitácoras de la semana pasada.

 

Comenzamos con la bitácora de Ariadna, la cual estuvo bien desarrollada y contenía elementos narrativos que le hacían parecer una sección de un diario personal, no solamente describiendo lo que pasó de una manera objetiva, sino también desde su propia experiencia en la primera clase. Tras terminar de leerla, el profesor nos dictó la primera lección de hoy: Siempre debe haber una cultura de registro. En todo proyecto de investigación, todo debe quedar documentado y registrado, ya que debe haber gestión, y es importante para el aprendizaje activo y la ganancia de conocimiento, además de que es beneficioso para la memoria tanto a corto como a largo plazo. Luego, el profe presenta otra bitácora, la de Juan Esteban. Juliana se postuló para leer el texto, y mientras se leía, el profe hizo una pausa y mostró el ejemplo de un estudiante, llamado Juan Felipe, o Juancho, que por casualidad es amigo mío de la clase de Cultura Audiovisual, y pertenece a la misma clase del profesor, pero no en nuestro horario de la mañana. Por como la presentó a los demás, fue evidente que no le hizo nada de gracia entre las risas incrédulas e incómodas que Juancho haya decidido rellenar las mil palabras con puros “nah nah”, y nos pidió hacer las bitácoras con verdadera seriedad y el profesionalismo que conlleva.

 

El profesor le pidió a Juliana que cuando quisiera, le pasara la lectura a alguien más de la clase para que los demás participaran. Juliana al terminar el primer párrafo, le pasó la lectura a una compañera que tenía en su misma mesa. Empezaron a leer desde la mesa de la esquina superior derecha, las chicas se pararon la lectura entre ellas y luego pasaron a la mesa de la esquina superior izquierda. A medida que leían nos dábamos cuenta que la bitácora de Juan Esteban estuvo muy detallada y bastante completa, a diferencia de la mía. El profesor elogió tantas veces este trabajo que no recuerdo la cantidad exacta, y tras terminar la lectura, dibujó una escalera en el tablero y describe lo que es "literal": seguir las cosas al pie de la letra, solo describir lo que se vivió explícitamente sin ir más allá de lo vivido.

 

Segunda lección: Hay que seguir instrucciones. El profesor nos cuenta una anécdota de preguntas de comprensión lectora sobre hacer un tweet de un video de 250 palabras, y el punto se les anuló a los estudiantes por no seguir instrucciones. La observación y memoria son dos elementos cognitivos que van de la mano. El segundo nivel de la escalera fue el siguiente: inferencial, deducción, intuición. El tercer nivel: Intertextual, el cual consta de relacionar, conectar, y unir ideas. El cuarto nivel: Analítico, crítico y propositivo, el cual nos invita a ir más allá de lo que nos piden. Y finalmente, el último nivel, hecho por José Carlos Ruiz, llamado “el pensamiento elegante”. Nos compartió la frase "la lectura hace al hombre completo, la conversación lo hace ágil y el escribir lo hace preciso" de Francis Bacon.

 

Después, el profesor nos habla de la importancia vital de la escritura y el porqué de escribir bitácoras. "leer nos hace completos". Entramos un poco más en el tema de la clase, en donde nos enseñó que escribir nos hace fortalecer la memoria, estimula la creatividad, fortalece el pensamiento analítico, aumenta la concentración y desarrolla habilidades de resolución de problemas.

 

Conversar nos hace:

  • Conexión social
  • Desarrollo de habilidades de comunicación
  • Empatía y comprensión
  • Reducción del estrés
  • Aumento de la autoestima
  • Estimulación cognitiva
  • Expansión del conocimiento
  • Resolución de conflictos
  • Promoción del aprendizaje social

 

 Leer nos hace completos porque:

  • Mejora nuestras habilidades de comunicación
  • Desarrolla el pensamiento crítico
  • Ofrece entretenimiento y escapismo
  • Fortalece nuestras habilidades de comprensión

 

 

Siguiendo con una rápida revisión de los correos que le llegaban al profe, tocamos el tema de la firma digital y netiqueta dentro de internet y la forma correcta de redactar y enviar correos. A través de un video de YouTube, vimos las fórmulas de despedida en los correos electrónicos, y nos recomendaban intentar despedirnos de una forma más personal, en vez de usar las típicas palabras de “cordialmente” o “atentamente”.

 

El profesor nos enseñó y ordenó abrir un blog para la clase en donde registraremos todo lo aprendido en la clase y ahí publicaríamos también las bitácoras, en el sitio web llamado Blogger. Y ya casi por finalizar la clase, nos presentó casos de tener cuidado con lo que se publica en las redes sociales: como el caso de uribismo en RCN, caso de una empleada de Hatsu que fue despedida solamente por haber publicado una foto de ella bebiendo un Fuse Tea; el caso del hombre que trajo coca cola a una empresa dirigida por Postobón.

 

Los casos continúan: los jóvenes venezolanos que hicieron una broma en tiktok sobre no haber aprendido nada en su carrera y por eso mismo la universidad en la que estaban les arrebató sus títulos. Otro caso, el del empleado de Avianca, en el cual despiden al gerente por hacer un video ofensivo contra unas japonesas cuando fue al mundial de Rusia 2018. Y finalizamos con el caso de Geraldine Fernández y su mitomanía con el Estudio Ghibli.

 

Ahora bien, para complementar un poco más sobre los temas abarcados en el documental de las víctimas de Facebook, hablemos un poco más en profundidad sobre el parecido entre los dos casos de Anthony Weiner y el caso de Jorge Armando Otalora y Astrid Herlena Cristancho. ¿Existe parecido? A pesar de que son dos casos que tienen contextos diferentes, tienen mucho en común y por ende, mucho de qué hablar. Para empezar, los acusados por caso de acoso laboral y sexting son Otalora y Weiner. Weiner, según la página de Aarp, donde se hizo pública la noticia, tuvo tres casos distintos de ciberacoso y sexting, los cuales el primero, demostrado en el documental de Facebook, mostraba en su perfil público una foto subida de tono sobre sus genitales, y por ello mismo, se vio obligado a renunciar del cargo del Congreso en 2011. Y Otalora fue demandado por Cristancho por acoso laboral y sexual, y las pruebas que presentaron en su contra lo conllevaron a renunciar también a su cargo como Defensor del Pueblo.

 

Estos dos casos se pueden comparar entre sí ya que ambos presentan el mismo problema: publicar cosas en las redes sociales que pondrían en jaque su situación laboral y social. El público no reaccionaría tan bien que personas con altos cargos en el gobierno publiquen este tipo de estados en sus redes sociales, ya que se consideran completamente fuera de tono y carente de profesionalismo, hasta se podría decir que es ofensivo.

 

¿Cuál es el producto que Facebook o las redes sociales venden? Los datos. En la sociedad actual donde la información es la mayor fuente de ingresos para una empresa que dirige redes sociales, como mayor ejemplo Facebook, el que los usuarios pongan tan libremente sus fechas de nacimiento, sus correos electrónicos, sus intereses, van creando algoritmos especializados y personalizados, y con ello, las redes sociales se venden y compran entre sí la información personal de cada usuario que esté en línea, a la vez que se permiten a sí mismo estar completamente expuestos a cualquier ataque cibernético.

 

¿Por qué en internet hay un eterno presente? A pesar de que lo que una persona publica en sus redes sociales cree que solo sus personas conocidas la verán y se olvidarán de ella, la publicación está abierta a todo el mundo, es decir que amigos, familiares y cientos de desconocidos pueden verla, y nunca olvidarla, ya que no se puede borrar. Una vez algo se vuelve viral, aunque pase de moda, nunca será borrado del todo. El pasado en internet se converge con un eterno presente en el que todo, absolutamente todo lo que se publica, se mantiene vigente. Un evidente caso de ello fue el que le ocurrió a Ray Lam con su campaña política, la cual dio un giro y brusco final por el simple hecho de que se hicieron virales unas fotos muy antiguas de él en una fiesta, bailando con una chica y tocándole el pecho, y otras fotos más comprometidas a acabar con su carrera. A pesar de que estaban en un antiguo rincón de su Facebook, justamente en su campaña política, volvieron a salir a la luz. Toda publicación por muy antigua que sea, puede regresar al presente y afectar a su usuario, en estos casos, muy negativamente.

 

¿Puede o no haber olvido social en internet? Teniendo en cuenta el caso anterior, Facebook hace prácticamente imposible que internet sea capaz de olvidar algo. Cualquier publicación, ya sea el tiempo en el que haya sido publicada en redes sociales puede volver a hacerse viral en cualquier momento, y en ese instante, relacionando tanto el presente eterno como el imposible olvido social, esa publicación es tema de conversación en el presente y la gente vuelve a hablar de ella, y eso repercute de forma muy perjudicial a aquellos que están involucrados.  

 

Para terminar con la clase, el profesor nos preguntó para recapitular todo lo que habíamos hablado: el ¿Qué nos llevamos de la clase de hoy?