La clase de
esta semana nos trajo una nueva dinámica que hasta ahora no habíamos hecho en
el curso: trabajo de campo. ¿Qué se puede decir como trabajo de campo? Se refiere
a todas esas actividades que no pueden realizarse de forma teórica en un solo
lugar, sino que nos obliga a nosotros como investigadores a salir de nuestra
zona de confort, salir a recolectar datos, muestras, como quieras decirlo. Nuestro
trabajo consistió en salir del salón, explorar la zona del edificio Ad Portas y
entrevistar a tres estudiantes para hacerles preguntas específicas que
estimulen recuerdos, construcciones o análisis, y lo demuestren a través del
movimiento de sus ojos. De este tema en especial se trataba nuestra clase: las
claves del acceso ocular.
Este tema está
dentro de uno mucho más vasto y extenso: la programación neuro-lingüística, el
cual se concentra en estudiar el lenguaje corporal de las personas,
especialmente los movimientos y gestos de los ojos, ya que como había dicho una
frase famosa: “los ojos son el espejo del alma”, y según la posición a la que
estén apuntando, nos pueden dar pistas de lo que esta persona está
experimentando gracias a las situaciones o preguntas a las que es sometida. En
este caso, se trata de lo segundo por medio de las entrevistas.
Cada movimiento
y posición tienen sus significados únicos, como por ejemplo, si una persona mira
hacia arriba, es para acceder a la construcción visual de algo o a recuerdos
del pasado. Si la persona mira a los lados, es para acceder ahora a la
construcción auditiva o a recuerdos esencialmente auditivos. Y finalmente,
cuando la persona mira hacia abajo, significa que está expresando algún diálogo
interno o una sensación de tipo kinestésica, es decir, que requiere de más
sentidos aparte del de la vista, pero más que nada los sentidos del gusto,
tacto y olfato.
Las claves de
acceso ocular tienen muchísimos tipos de aplicaciones, ya sea en la
investigación social como lo estamos aplicando en este curso o también en la
psicología, en donde a través del movimiento ocular se pueden percibir la
atención y procesamiento de la información dependiendo de cada persona, las emociones
por las que pasa cada segundo, posibles trastornos psicológicos, la terapia de
movimientos oculares para aprender mucho más lo que quiere decir la gente con
solo los gestos, o uno bastante importante, la detección de mentiras. Sabemos
que una persona está mintiendo porque la mayoría de veces evade el contacto
visual cuando está diciendo algo falso, como se ha notado en varias películas o
incluso en series tanto de actores como animadas, y el movimiento que se hace
es hacia arriba a la derecha, ya que lo que se está haciendo es una
construcción visual de una alteración de los hechos.
En esta clase
al parecer no íbamos a aprender de este tema solamente escuchándolo de una
exposición, sino que también lo íbamos a aplicar nosotros mismos a otros
estudiantes, y ese fue el objetivo principal de la actividad principal de la
semana: salir a entrevistar tres estudiantes con preguntas capciosas para
estimular el movimiento de sus ojos y estudiar sus respuestas con base a ello.
Para la primera persona que se entrevistó, a pesar de que las preguntas trataban sobre recuerdos o aspectos sobre el robo o sus cosas favorita, ella jamás dejó de mantener contacto visual directo, nunca desvió la mirada hacia arriba o a los lados, por lo que se puede deducir que se trataba de una persona que tiene muy buena memoria tanto de largo como de corto plazo, y es rápida y segura con sus respuestas, por lo que no se tomó el tiempo de pensarlo demasiado.
Figura 1.
Siguiendo con el siguiente muchacho, él a diferencia de la
otra chica, sí que hizo varios y evidentes movimientos de los ojos, aunque los
principales fueron hacia arriba a la izquierda y hacia abajo, aunque se vio
cómo cerró los ojos, por lo que se le puede tomar como una clase de mirada
hacia abajo. Pero hablemos más de su expresión hacia la izquierda y arriba.
Esto representa un recuerdo visual, y él hizo gesto de éste cuando se le
preguntó sobre sus recuerdos, ya sea cuando mencionó el nacimiento de su
hermano o el olor de sus abuelos los cuales fallecieron. Él accede mucho a las
memorias cuando se trata de este tipo de preguntas, pero las demás las contesta
mirando directamente a la cámara sin ninguna clase de titubeo.
Figura 2.
Y por último, siguiendo con la tercera chica, quien se
llamaba Andrea, y ella también hizo uso bastante del lenguaje verbal y las
claves de acceso ocular a medida que daba sus respuestas, tal como el otro
chico, ella desviaba la mirada hacia la izquierda para hacer memoria de sus
mejores recuerdos ya sean con la persona más especial para ella o también sobre
el olor característico que más recordaba, que en este caso se trató de su
mascota. A su vez, cuando se le preguntó sobre la sensación de estar con esa persona
que le gustaba, Andrea miró esta vez a la derecha, por lo que se trataba de una
posible construcción visual, es decir que ella no ha estado con la persona que
le gusta, y se lo trató de imaginar de la forma más realista posible para así
dar una respuesta contundente y al final en las últimas preguntas, tampoco
desvió los ojos de la cámara, por lo que no hizo mucha memoria para responder y
se sintió segura de sí misma.
A través del movimiento ocular podemos descifrar lo que
siente una persona en su interior y si logramos captar las pequeñas pistas que
indirectamente nos dejan, podemos decir si están mintiendo o diciendo la verdad,
y esto dentro de la comunicación es crucial. Por ejemplo, las expresiones dicen
más que las palabras, y ya sea dentro del mundo audiovisual como periodista e
investigativo, la gente puede captar los sentimientos de forma mucho más
directa cuando perciben estos gestos, y nos lleva a tener una comprensión más
profunda hacia la otra persona, lo que incrementa que podamos empatizar y no
solamente el hacer nuestro trabajo y ya, sino también establecer conexiones más
humanas con el resto de las personas.
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