domingo, 25 de febrero de 2024

Semana 5


A diferencia de la mayoría de las clases que he asistido, llegando 20 minutos antes de las 7:00am, ese día llegué exactamente al salón del Adportas a las 6:55am, y al menos agradecí que encontré mi puesto habitual libre y pude sentarme cómodamente para tener toda la visión del salón para mí, lo cual es con lo que me siento más cómoda. No pasó mucho tiempo hasta que la mayoría de los estudiantes llegaron al unísono y dimos comienzo a la clase del día.

Iniciamos de una vez con el tal mencionado control de lectura, el cual trataba de evaluar todos los conocimientos que dictaban las diferentes lecturas que nos había mandado a leer el profesor. A pesar de que yo si leí la mayoría, me sentí nerviosa ya que mi memoria para lecturas académicas es de por sí muy mala y casi ya no recordaba nada de lo que leí. Además, el control de lectura se hizo en parejas, y para mi mala suerte, quedé sola, pero igualmente mis amigos Jota y Christian estuvieron dispuestos a ayudarme un poco. Pero de todos modos, hacerlo sola trajo sus desventajas en muchas preguntas, y ya que el quizizz era muy largo, de 25 preguntas si no recuerdo mal, cuando me salía una pregunta de tipo redención, mi mala memoria volvía a hacerme una mala jugada y de igual forma terminaba respondiéndola mal. Preguntándoles a ellos con ayudarme en un par de preguntas y culpándome a mí misma por haber respondido demasiado rápido en una pregunta demasiado fácil, pero por no leer bien terminé respondiendo mal, saqué un 64% como resultado. Sé que recibiré una calificación muy regular por esto, y la verdad me sentí y siento mal por ello, solo espero remontar con las siguientes notas ese posible 3.0 que recibiré por el control.

Ya terminado el control de lectura, hicimos una pequeña retroalimentación de lo que fue la actividad que teníamos que responder en medio de la bitácora, la cual constaba de responder seis preguntas sobre la película de Avatar relacionadas en su totalidad con el tema de la semana pasada, la etnografía.  Según lo que vimos en las exposiciones, la etnografía es un método de investigación cualitativo en el que se enfoca en el estudio de una comunidad social específica, por medio de un acercamiento directo por parte del investigador. Se estudia la cultura, sus costumbres, sus formas de vida y cómo se relacionan unos con otros. En la película se hace un continuo uso de este método investigativo, para, en su defecto, estudiar y tener un acercamiento mucho más íntimo sobre los nativos del planeta Pandora, los Na’vi. El protagonista, Jake Sully, debe hacerse pasar como un Na’vi por medio de su avatar para poder acercarse a ellos y estudiarlos con el máximo detenimiento, pero a medida que va pasando el tiempo, Jake se siente más cercano e identificado con ellos que con los propios humanos.

El profesor nos presentó una diapositiva con algunos personajes, y nos explicó cómo estos servían de representación de todos los aspectos de una sociedad: Los militares, las empresas, la ciencia, la humanidad, la sociología y la religión. A pesar de que nos tomamos el tiempo de explorar con detenimiento cada pregunta que teníamos en el ejercicio, hicimos un mayor énfasis en el aspecto del etnocentrismo, lo cual consta de menospreciar las demás culturas ajenas y sobreponer la suya como la dominante. Tal como se demuestra en la película, que los humanos y sobre todo el coronel y los militares tachaban a los Na’vi como “simios azules”, sin reconocerlos como seres vivos tan racionales y capacitados como los propios humanos. Uno de los aspectos más importantes dentro de las actitudes que debe tener el investigador a la hora de hacer una etnografía es no caer en el etnocentrismo y no sesgar a las culturas ajenas. Como demostración de ello, el profesor nos fue contando sobre algunos diarios de campo previos que se hicieron para esa misma clase.

Aquella que leímos en su totalidad y que representó bien un caso de etnocentrismo fue el diario de campo de una estudiante, quien hizo su investigación con un compañero a una “piscina” en el centro de Bogotá. Documentaron toda la descripción del lugar, el cual abundaba en mujeres prostitutas con todo tipo de estilos de ropa, maquillaje, y de cuerpos, y en el lugar en el que se metieron, lograron contactar con una chica de 21 años, la cual su pseudónimo fue Camila. Su fuerte historia realmente me llegó al corazón, el cómo una mujer de casi mi misma edad trabajaba para vender su cuerpo a diario a cambio de dinero para poder sacar tanto sus hijos como su familia adelante, realmente el tener una vida así requiere de mucha fuerza mental para no rendirse, y tener una visión completamente diferente a la habitual. Camila fue muy querida con ellos al contarles su historia y hablar con ellos para avanzar en la etnografía, y todo parecía salir bien, ya que las últimas líneas del diario afirmaban que irían a visitarla y escribirle cuando pudieran, pero lo que realmente me chocó fue que el profe nos dijo después que tras la etnografía, los dos muchachos nunca cumplieron su promesa de escribirle y volverla a ver, ya que según ellos “era una prostituta”, y tenían razón para verla otra vez, sesgándola y cayendo en la más grande hipocresía.

Ya con todo esto en cuenta para hacernos un llamado sobre tener la humildad por encima de todo a la hora de hacer nuestra etnografía, pasamos a las exposiciones de la semana. La primera, hecha por Juliana Ávila y Lorena Martínez, trató sobre la fenomenología.

La fenomenología lo podría describir como un tipo de investigación cualitativa que busca comprender las experiencias de las personas de un solo suceso, pero desde diferentes puntos de vista, permitiéndole al investigador hacer una observación inmersiva con los participantes del fenómeno, para así descubrir sus experiencias y entender el porqué interpretan la vida del modo que lo hacen. Y dentro de los aspectos más relevantes y desafiantes a destacar, podría poner primero que es un enfoque investigativo en el cual se centra en la subjetividad de los participantes que serán investigados, por lo que se obtendrán decenas de resultados distintos de cada persona, ya que cada uno tiene un distinto punto de vista del fenómeno, aunque no están exentos de algunas cosas en común.

Sin embargo, este punto también es uno que pone en desventaja la fenomenología. Ya que prioriza la subjetividad y las experiencias humanas de cada participante, requiere de mucho tiempo documentar cada punto de vista, analizarlo, y sacar resultados contundentes. El investigador debe de tener mucha paciencia y dedicación al trabajo para poder llevarlo a cabo y terminarlo, aunque esto depende de muchos factores, aunque por defecto se prefiere recopilar la mayor cantidad de experiencias y entrevistas para tener una visión más amplia del fenómeno y cómo este afectó a todos los involucrados.

Otro aspecto a destacar sobre la fenomenología es la intersubjetividad que conlleva. Según Zahavi (2003), la fenomenología también se preocupa por cómo la experiencia se relaciona con los otros y con el mundo que comparten. Esto implica investigar cómo la experiencia subjetiva se entrelaza con la experiencia de los demás y cómo se construye el mundo en el que viven juntos. Esto presenta un desafío para el investigador sobre la metodología que debe realizar para comprender y establecer la brecha que separa las experiencias individuales de las experiencias colectivas.

La fenomenología puede ayudar a comprender cómo las personas experimentan el proceso de migración, la adaptación cultural y la construcción de identidades dentro de sus nuevos entornos ajenos a su país de origen. En su libro "Phenomenology of the Alien: Basic Concepts" (2011), Waldenfels utiliza el método fenomenológico para explorar las experiencias de los migrantes y su sentido de pertenencia en contextos culturales diversos.

A su vez, podemos abarcar otra situación como es en la que las personas experimentan la violencia, el trauma y la recuperación. Autores como Judith Herman, en su libro "Trauma and Recovery: The Aftermath of Violence - From Domestic Abuse to Political Terror" (1992), utilizan enfoques fenomenológicos para analizar las experiencias de supervivientes de trauma y los procesos de sanación psicológica. Y también en contextos nacionales, el informe que sacó el Centro de Memoria Histórico sobre todo lo que pasó en el conflicto armado colombiano, las decenas de entrevistas que se hicieron a las víctimas, sus experiencias contadas, está todo documentado en aquel informe, proporcionándonos a nosotros un enfoque mucho más humano, y nos permite comprender lo que esas personas vivieron a causa de la violencia.

Ahora bien, dejando la fenomenología de lado, hablemos de la teoría fundamentada. Se trata de un método igualmente cualitativo que busca desarrollar teorías a partir de los datos que se recopilan durante el proceso de una investigación. A diferencia de la fenomenología vista anteriormente, la cual en términos de metodología se enfoca en estudiar y comprender las experiencias subjetivas de los individuos y analizarlas con teorías ya existentes, el método de la teoría fundamentada es que se basa en el proceso de análisis inductivo de los datos para identificar patrones, temas y relaciones, los cuales se utilizan para generar teorías nuevas que se fundamentan específicamente en los datos recopilados.

A su vez, los objetivos de investigación entre ambos métodos son completamente diferentes, ya que la fenomenología busca capturar la riqueza y la complejidad de la experiencia vivida, así como en revelar los significados y las perspectivas de los participantes; mientras que en la teoría fundamentada busca generar teorías que estén fundamentadas (valga la redundancia) en los datos empíricos recopilados durante la investigación, lo que implica identificar patrones y relaciones significativas en los datos.

Con todo esto no se busca menospreciar un método sobre otro, cada uno tiene unos enfoques y objetivos claros y logran ser aplicados muy bien en contextos que se necesiten, y de igual forma, la teoría fundamentada permite generar nuevos conceptos de forma natural respecto a lo que recién se ha observado, y proporciona a los investigadores una comprensión más profunda sobre los fenómenos estudiados. De alguna forma, estos dos métodos de investigación podrían ser una buena combinación entre ambos para crear una teoría sólida sobre un acontecimiento, y a la vez teniendo muy en cuenta las experiencias vividas de las personas como fundamento principal.

La flexibilidad que tiene la teoría fundamentada con respecto al estudio es bastante evidente, ya que mientras más resultados se obtengan, esa teoría puede evolucionar y cambiar con cada nueva versión que emerja de ésta, permitiendo que los hechos empíricos le den más solidez hasta tener todo el campo de estudio dominado.

Para terminar con esta bitácora, me gustaría compartir una experiencia similar a una fenomenología que tuve el año pasado. Se trataba de un trabajo caritativo en el que debíamos prestarle un servicio o donación a una persona, y yo me fui a Tocancipá a un pequeño jardín de niños para donar juguetes y libros infantiles. Lo que principalmente debía ser algo profesional y sin involucrarme tanto de manera emocional, terminó siendo una experiencia completamente…diferente a lo que estoy acostumbrada, ya que, empezando por ahí, yo jamás me había dado la tarea de ir personalmente a donar algo, y después de conseguir el contacto de la encargada del jardín de niños, me dispuse a ir después de clases.

El jardín de niños se llamaba “Magic Kingdom Little Brains”, y en cuanto llegué, la encargada fue la única que me recibió, y no solamente le doné los libros y juguetes, sino que me quedé un buen tiempo para echarle un vistazo al jardín y a la vez, para escuchar su historia. Era un lugar pequeño, pero realmente pude ver la dedicación de ella en hacer lo mejor que puede, y se puso muy feliz cuando le doné los libros y juguetes, como si le haya dado esperanzas de seguir adelante con el jardín, ya que se habían visto obligados a trasladarse a Tocancipá por cuestiones de plata. De todos modos, ella me contaba que el jardín todos los días estaba lleno de niños de entre dos a cinco años, y todo estaba muy bien organizado como para tener más de una docena.

Después de la donación, me sentí muy bien conmigo misma, sentí una clase de realización que jamás había sentido, pero fue realmente hermoso, el saber que ayudé a un pequeño centro preescolar para que crezca y prospere, y en cierto sentido, logré comprenderla sobre cómo puede ser la vida liderando un jardín para niños, algo que no es siempre fácil, pero si siempre estás dispuesto a que alguien te ayude, o si siempre estás dispuesto a ayudar a otro, te encontrarás con una conexión difícil de explicar, pero que cada vez que pienses en esa experiencia, te sacará una sonrisa al saber que le hiciste el día a otro que lo necesitaba. 

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