sábado, 3 de febrero de 2024

Bitácora semana 2


Bitácora 2

Siendo 30 de enero de 2024 y la segunda semana del nuevo quinto semestre de la carrera de audiovisual, entré a la universidad con un nuevo panorama en mente. A pesar de haber sufrido la primera semana sin mi mejor amiga a mi lado, tuve tiempo para aclarar mi mente y recapacitar para iniciar de nuevo con el pie derecho, en este caso me gusta decirle izquierdo, porque soy zurda. Al caminar por el edificio K e ir hacia el G, donde originalmente la primera clase se llevó a cabo, decidí revisar el SigaAcadémico para confirmar el salón, y me di cuenta que la clase había cambiado de lugar, esta vez en el salón 420 del edificio Adportas. Me alivió saber que ahora tendríamos la clase ahí, por lo que me dirigí sin problemas al salón, y entré aproximadamente a las 6:40am.

 

El salón estaba vacío a excepción del profesor y otra compañera, por lo que me senté a esperar a que los demás chicos llegaran, y me tomé la tarea de avisarle a mi amiga que la clase había cambiado de salón para que no cometiera el error de ir al edificio G y perderse la clase. A medida que avanzaba el tiempo, el salón se iba llenando, y a la vez llegaron dos nuevos estudiantes a la clase que no habían asistido la semana pasada. Cuando ya hubo suficientes estudiantes, el profesor comenzó a llamar a lista, y cuando llamó el nombre de mi amiga que no asistiría al semestre, me levanté y le expliqué personalmente por qué no estaría en ninguna clase. Después de ello, proseguimos a hacer la lectura de dos bitácoras de la semana pasada.

 

Comenzamos con la bitácora de Ariadna, la cual estuvo bien desarrollada y contenía elementos narrativos que le hacían parecer una sección de un diario personal, no solamente describiendo lo que pasó de una manera objetiva, sino también desde su propia experiencia en la primera clase. Tras terminar de leerla, el profesor nos dictó la primera lección de hoy: Siempre debe haber una cultura de registro. En todo proyecto de investigación, todo debe quedar documentado y registrado, ya que debe haber gestión, y es importante para el aprendizaje activo y la ganancia de conocimiento, además de que es beneficioso para la memoria tanto a corto como a largo plazo. Luego, el profe presenta otra bitácora, la de Juan Esteban. Juliana se postuló para leer el texto, y mientras se leía, el profe hizo una pausa y mostró el ejemplo de un estudiante, llamado Juan Felipe, o Juancho, que por casualidad es amigo mío de la clase de Cultura Audiovisual, y pertenece a la misma clase del profesor, pero no en nuestro horario de la mañana. Por como la presentó a los demás, fue evidente que no le hizo nada de gracia entre las risas incrédulas e incómodas que Juancho haya decidido rellenar las mil palabras con puros “nah nah”, y nos pidió hacer las bitácoras con verdadera seriedad y el profesionalismo que conlleva.

 

El profesor le pidió a Juliana que cuando quisiera, le pasara la lectura a alguien más de la clase para que los demás participaran. Juliana al terminar el primer párrafo, le pasó la lectura a una compañera que tenía en su misma mesa. Empezaron a leer desde la mesa de la esquina superior derecha, las chicas se pararon la lectura entre ellas y luego pasaron a la mesa de la esquina superior izquierda. A medida que leían nos dábamos cuenta que la bitácora de Juan Esteban estuvo muy detallada y bastante completa, a diferencia de la mía. El profesor elogió tantas veces este trabajo que no recuerdo la cantidad exacta, y tras terminar la lectura, dibujó una escalera en el tablero y describe lo que es "literal": seguir las cosas al pie de la letra, solo describir lo que se vivió explícitamente sin ir más allá de lo vivido.

 

Segunda lección: Hay que seguir instrucciones. El profesor nos cuenta una anécdota de preguntas de comprensión lectora sobre hacer un tweet de un video de 250 palabras, y el punto se les anuló a los estudiantes por no seguir instrucciones. La observación y memoria son dos elementos cognitivos que van de la mano. El segundo nivel de la escalera fue el siguiente: inferencial, deducción, intuición. El tercer nivel: Intertextual, el cual consta de relacionar, conectar, y unir ideas. El cuarto nivel: Analítico, crítico y propositivo, el cual nos invita a ir más allá de lo que nos piden. Y finalmente, el último nivel, hecho por José Carlos Ruiz, llamado “el pensamiento elegante”. Nos compartió la frase "la lectura hace al hombre completo, la conversación lo hace ágil y el escribir lo hace preciso" de Francis Bacon.

 

Después, el profesor nos habla de la importancia vital de la escritura y el porqué de escribir bitácoras. "leer nos hace completos". Entramos un poco más en el tema de la clase, en donde nos enseñó que escribir nos hace fortalecer la memoria, estimula la creatividad, fortalece el pensamiento analítico, aumenta la concentración y desarrolla habilidades de resolución de problemas.

 

Conversar nos hace:

  • Conexión social
  • Desarrollo de habilidades de comunicación
  • Empatía y comprensión
  • Reducción del estrés
  • Aumento de la autoestima
  • Estimulación cognitiva
  • Expansión del conocimiento
  • Resolución de conflictos
  • Promoción del aprendizaje social

 

 Leer nos hace completos porque:

  • Mejora nuestras habilidades de comunicación
  • Desarrolla el pensamiento crítico
  • Ofrece entretenimiento y escapismo
  • Fortalece nuestras habilidades de comprensión

 

 

Siguiendo con una rápida revisión de los correos que le llegaban al profe, tocamos el tema de la firma digital y netiqueta dentro de internet y la forma correcta de redactar y enviar correos. A través de un video de YouTube, vimos las fórmulas de despedida en los correos electrónicos, y nos recomendaban intentar despedirnos de una forma más personal, en vez de usar las típicas palabras de “cordialmente” o “atentamente”.

 

El profesor nos enseñó y ordenó abrir un blog para la clase en donde registraremos todo lo aprendido en la clase y ahí publicaríamos también las bitácoras, en el sitio web llamado Blogger. Y ya casi por finalizar la clase, nos presentó casos de tener cuidado con lo que se publica en las redes sociales: como el caso de uribismo en RCN, caso de una empleada de Hatsu que fue despedida solamente por haber publicado una foto de ella bebiendo un Fuse Tea; el caso del hombre que trajo coca cola a una empresa dirigida por Postobón.

 

Los casos continúan: los jóvenes venezolanos que hicieron una broma en tiktok sobre no haber aprendido nada en su carrera y por eso mismo la universidad en la que estaban les arrebató sus títulos. Otro caso, el del empleado de Avianca, en el cual despiden al gerente por hacer un video ofensivo contra unas japonesas cuando fue al mundial de Rusia 2018. Y finalizamos con el caso de Geraldine Fernández y su mitomanía con el Estudio Ghibli.

 

Ahora bien, para complementar un poco más sobre los temas abarcados en el documental de las víctimas de Facebook, hablemos un poco más en profundidad sobre el parecido entre los dos casos de Anthony Weiner y el caso de Jorge Armando Otalora y Astrid Herlena Cristancho. ¿Existe parecido? A pesar de que son dos casos que tienen contextos diferentes, tienen mucho en común y por ende, mucho de qué hablar. Para empezar, los acusados por caso de acoso laboral y sexting son Otalora y Weiner. Weiner, según la página de Aarp, donde se hizo pública la noticia, tuvo tres casos distintos de ciberacoso y sexting, los cuales el primero, demostrado en el documental de Facebook, mostraba en su perfil público una foto subida de tono sobre sus genitales, y por ello mismo, se vio obligado a renunciar del cargo del Congreso en 2011. Y Otalora fue demandado por Cristancho por acoso laboral y sexual, y las pruebas que presentaron en su contra lo conllevaron a renunciar también a su cargo como Defensor del Pueblo.

 

Estos dos casos se pueden comparar entre sí ya que ambos presentan el mismo problema: publicar cosas en las redes sociales que pondrían en jaque su situación laboral y social. El público no reaccionaría tan bien que personas con altos cargos en el gobierno publiquen este tipo de estados en sus redes sociales, ya que se consideran completamente fuera de tono y carente de profesionalismo, hasta se podría decir que es ofensivo.

 

¿Cuál es el producto que Facebook o las redes sociales venden? Los datos. En la sociedad actual donde la información es la mayor fuente de ingresos para una empresa que dirige redes sociales, como mayor ejemplo Facebook, el que los usuarios pongan tan libremente sus fechas de nacimiento, sus correos electrónicos, sus intereses, van creando algoritmos especializados y personalizados, y con ello, las redes sociales se venden y compran entre sí la información personal de cada usuario que esté en línea, a la vez que se permiten a sí mismo estar completamente expuestos a cualquier ataque cibernético.

 

¿Por qué en internet hay un eterno presente? A pesar de que lo que una persona publica en sus redes sociales cree que solo sus personas conocidas la verán y se olvidarán de ella, la publicación está abierta a todo el mundo, es decir que amigos, familiares y cientos de desconocidos pueden verla, y nunca olvidarla, ya que no se puede borrar. Una vez algo se vuelve viral, aunque pase de moda, nunca será borrado del todo. El pasado en internet se converge con un eterno presente en el que todo, absolutamente todo lo que se publica, se mantiene vigente. Un evidente caso de ello fue el que le ocurrió a Ray Lam con su campaña política, la cual dio un giro y brusco final por el simple hecho de que se hicieron virales unas fotos muy antiguas de él en una fiesta, bailando con una chica y tocándole el pecho, y otras fotos más comprometidas a acabar con su carrera. A pesar de que estaban en un antiguo rincón de su Facebook, justamente en su campaña política, volvieron a salir a la luz. Toda publicación por muy antigua que sea, puede regresar al presente y afectar a su usuario, en estos casos, muy negativamente.

 

¿Puede o no haber olvido social en internet? Teniendo en cuenta el caso anterior, Facebook hace prácticamente imposible que internet sea capaz de olvidar algo. Cualquier publicación, ya sea el tiempo en el que haya sido publicada en redes sociales puede volver a hacerse viral en cualquier momento, y en ese instante, relacionando tanto el presente eterno como el imposible olvido social, esa publicación es tema de conversación en el presente y la gente vuelve a hablar de ella, y eso repercute de forma muy perjudicial a aquellos que están involucrados.  

 

Para terminar con la clase, el profesor nos preguntó para recapitular todo lo que habíamos hablado: el ¿Qué nos llevamos de la clase de hoy?


 



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